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May

IMPUESTOS AUTÓNOMOS.GASTOS DE DIFICIL JUSTIFICACIÓN

 

Los profesionales autónomos, al margen de su cuota mensual, deben hacer frente a una importante carga de impuestos. Esto significa que los trabajadores por cuenta propia no solo debe pagar su cuota a la Seguridad Social, sino que existen una serie de impuestos que también es obligatorio pagar de forma periódica.

Por tanto, los beneficios de un autónomo deben calcularse después de restar a lo facturado esos impuestos y gastos propios de la actividad. Ante esta presión fiscal, existe un método para mejorar los resultados de su empresa, aplicando lo que se conoce como Gastos de Difícil Justificación.

Los gastos o provisiones de difícil justificación ofrecen un pequeño margen en la declaración de gastos. Este margen permite deducir un 5% de sus beneficios en concepto de gastos de difícil justificación.

Si tienen alguna duda en como aplicarlos no duden en ponerse en contacto con IGLEVA.